Human rights is something that starts close to home

By Pauline Mukanza, from the YWCA of Great Britain

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Pauline Mukanza

Pauline Mukanza is from the YWCA of Great Britain, she’s a Board Member and a participant in the European Study Session taking place in Strasbourg, France from May 6 to 12, 2013.

This year’s European Study Session, in Strasbourg, has just started yet the 32 young people from 20 different countries have already noticeably stretched themselves as young leaders. This is by no means an easy task, but an intellectual and a feeling task which requires the emotional ability of intense soul searching and great socialisation. The reality is that it is the people around us that make us acknowledge our own abilities and help mirror someone else’s personal potential.

I have already learnt that the European Youth Centre is a safe space, with support to help explore how and what it means to be a natural leader, as yourself, by utilising your personal intuition. Some more modest, quiet and eloquent while others are more assertive and out spoken, but all bringing value in their own unique way.

They reason for our fast progress, must be due to yesterday’s ice breakers and team building exercises. This fast forwarded us to reach a point where we feel comfortable and brave enough to share our diverse thoughts and opinions. It has also been very useful and indeed appropriate to have concrete factual session on what the Declaration of Human Rights and Gender is.

It is important to appreciate that human rights is something that starts close to home and in your daily conversations. By this I mean that working for an equal society starts with looking at what you do in and around your community and questioning your acquaintances, family and friends comments that may echo patriarchy. The same way it is essential to understand that gender is a performative and a doing (see J. Butler, 1990 for more on this) rather than the biological sex of a man and a woman.  Recognizing the depths of these two components both determines and changes the dynamics of future discussions. It has certainly led to participants being on the same starting points when talking about complex issues.

We may be here as individuals but the ultimate aim is to act as ‘multipliers’ and to share with other peoples in order to establish a chain reaction of young women and girls ready to set off on their own journey of leadership. There are still four whole days that are more likely to feel like months, of sharing, reflection, fun, laughter, disagreements and networking.

¿Cómo impacta el conflicto armado los derechos de las mujeres jóvenes en Colombia? Algunas recomendaciones a Naciones Unidas y al gobierno colombiano

Magda López-Cárdenas

Magda López-Cárdenas

Magda López-Cárdenas, YWCA de Colombia. Investigadora del Cinep/ Programa por la Paz Colombia

En el presente artículo voy a hacer una panorámica general sobre la violencia política y social contra las niñas y mujeres jóvenes en Colombia en el marco del conflicto armado, deteniéndome en el desplazamiento forzado, la violencia sexual y el reclutamiento y vinculación por parte de actores armados  y no armados. Al final, me enfocaré en dirigir unas recomendaciones a Naciones Unidas y al Gobierno colombiano.

Son muchas las arbitrariedades que siguen ocurriendo en medio de la guerra a pesar de los esfuerzos institucionales y de la sociedad civil, el Derecho Internacional Humanitario y las denuncias que se logran amplificar por el avance en las tecnologías de la información y la comunicación. Es claro que la separación entre combatientes y no combatientes es apenas una aspiración con resultados relativos, pues en la carrera por ganar la guerra, el caos reina y los derechos de la población civil quedan a merced de los actores armados.

En Colombia en el marco del conflicto armado no resuelto que lleva 60 años, las mujeres se encuentran menos afectadas por homicidios individuales y secuestros, pero sí constituyen la mayoría de víctimas de delitos como el desplazamiento forzado, la violencia sexual, ciertos tipos de amenazas, desaparición,  reclutamiento y utilización forzada por parte de los actores armados.

Esta violencia ejercida sobre las mujeres, ocurre como consecuencia de habitar territorios afectados por el conflicto armado, pertenecer a organizaciones de mujeres, de derechos humanos, iniciativas de paz o de reclamación de tierras, por su parentesco o vínculo afectivo con algún actor del conflicto, por la defensa de sus familiares frente a amenazas o por poner resistencia al reclutamiento forzado de sus hijos, cónyuges o familiares

Sobre la situación expuesta y con el fin de fortalecer la protección de las niñas y las mujeres jóvenes en el actual contexto colombiano de conflicto armado, me permito dirigir algunas recomendaciones:

A Naciones Unidas

–          Continuar en su tarea de seguimiento a acciones de violencia en contra la mujer que se dan en Colombia en particular en el marco del conflicto armado, independientemente del actor que cometa los abusos

–          Reconocer la inclusión de las nuevas organizaciones paramilitares en los informes y su participación en violencia contra las mujeres en medio del conflicto armado

–          Reafirmar las ventajas humanitarias de una salida negociada al conflicto armado que permita dar fin a las hostilidades y evitar futuras víctimas

–          Exigir que los crímenes de violencia sexual queden excluidos de las disposiciones de amnistía en los procesos de paz

–          Reafirmar la necesidad de participación de las mujeres en la siguiente fase del proceso de paz, de acuerdo con la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas

–          Fortalecer la presencia de los programas humanitarios y de desarrollo que atienden y previenen situaciones de violencia contra la mujer en zonas afectadas por el conflicto

–          Exigir a  todas las partes del conflicto armado, la adopción inmediata de medidas para proteger a los civiles, incluidas las mujeres y las niñas, de todas las formas de violencia sexual

Al Gobierno Nacional

–          Formular e implementar una Política integral de paz que no reduzca el tema de la negociación a la conversación con la guerrilla

–          En el marco del actual proceso de paz con las FARC, generar acuerdos viables que no menoscaben los derechos de las mujeres víctimas

–          Garantizar la participación de las mujeres en la tercera fase del proceso de paz de las FARC, lo cual no sucedió, en las fases 1 y 2

–           Fortalecer e implementar un mecanismo eficaz de denuncia, monitoreo y respuesta frente a violencia contra las mujeres y las niñas, sobre todo en territorios donde las autoridades pueden estar presionadas o infiltradas por actores armados

–          Eximir , los casos de violencia sexual de las disposiciones de amnistía para grupos armados

     A los actores armados:

–          Sacar los cuerpos de las mujeres de la guerra, implementar medidas apropiadas para proteger a los civiles, incluidas las mujeres y las niñas, de todas las formas de violencia sexual como disciplina militar, el cumplimiento del principio de responsabilidad del mando y el adiestramiento de las tropas bajo y la prohibición categórica de todas las formas de violencia sexual contra los civiles (Resolución 1820 de 2008)

Para terminar quisiera expresar, que si bien estamos en un momento importante en el camino de la paz, la violencia contra las niñas y las mujeres no cesará con un acuerdo, sino hasta que las niñas y las mujeres sean incluidas en los procesos de negociación y construcción de paz y sean tratadas como iguales en sus hogares, comunidades, sitios de trabajo y como ciudadanas cuyos derechos deben ser respetados.