¿Cómo impacta el conflicto armado los derechos de las mujeres jóvenes en Colombia? Algunas recomendaciones a Naciones Unidas y al gobierno colombiano

Magda López-Cárdenas

Magda López-Cárdenas

Magda López-Cárdenas, YWCA de Colombia. Investigadora del Cinep/ Programa por la Paz Colombia

En el presente artículo voy a hacer una panorámica general sobre la violencia política y social contra las niñas y mujeres jóvenes en Colombia en el marco del conflicto armado, deteniéndome en el desplazamiento forzado, la violencia sexual y el reclutamiento y vinculación por parte de actores armados  y no armados. Al final, me enfocaré en dirigir unas recomendaciones a Naciones Unidas y al Gobierno colombiano.

Son muchas las arbitrariedades que siguen ocurriendo en medio de la guerra a pesar de los esfuerzos institucionales y de la sociedad civil, el Derecho Internacional Humanitario y las denuncias que se logran amplificar por el avance en las tecnologías de la información y la comunicación. Es claro que la separación entre combatientes y no combatientes es apenas una aspiración con resultados relativos, pues en la carrera por ganar la guerra, el caos reina y los derechos de la población civil quedan a merced de los actores armados.

En Colombia en el marco del conflicto armado no resuelto que lleva 60 años, las mujeres se encuentran menos afectadas por homicidios individuales y secuestros, pero sí constituyen la mayoría de víctimas de delitos como el desplazamiento forzado, la violencia sexual, ciertos tipos de amenazas, desaparición,  reclutamiento y utilización forzada por parte de los actores armados.

Esta violencia ejercida sobre las mujeres, ocurre como consecuencia de habitar territorios afectados por el conflicto armado, pertenecer a organizaciones de mujeres, de derechos humanos, iniciativas de paz o de reclamación de tierras, por su parentesco o vínculo afectivo con algún actor del conflicto, por la defensa de sus familiares frente a amenazas o por poner resistencia al reclutamiento forzado de sus hijos, cónyuges o familiares

Sobre la situación expuesta y con el fin de fortalecer la protección de las niñas y las mujeres jóvenes en el actual contexto colombiano de conflicto armado, me permito dirigir algunas recomendaciones:

A Naciones Unidas

–          Continuar en su tarea de seguimiento a acciones de violencia en contra la mujer que se dan en Colombia en particular en el marco del conflicto armado, independientemente del actor que cometa los abusos

–          Reconocer la inclusión de las nuevas organizaciones paramilitares en los informes y su participación en violencia contra las mujeres en medio del conflicto armado

–          Reafirmar las ventajas humanitarias de una salida negociada al conflicto armado que permita dar fin a las hostilidades y evitar futuras víctimas

–          Exigir que los crímenes de violencia sexual queden excluidos de las disposiciones de amnistía en los procesos de paz

–          Reafirmar la necesidad de participación de las mujeres en la siguiente fase del proceso de paz, de acuerdo con la Resolución 1325 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas

–          Fortalecer la presencia de los programas humanitarios y de desarrollo que atienden y previenen situaciones de violencia contra la mujer en zonas afectadas por el conflicto

–          Exigir a  todas las partes del conflicto armado, la adopción inmediata de medidas para proteger a los civiles, incluidas las mujeres y las niñas, de todas las formas de violencia sexual

Al Gobierno Nacional

–          Formular e implementar una Política integral de paz que no reduzca el tema de la negociación a la conversación con la guerrilla

–          En el marco del actual proceso de paz con las FARC, generar acuerdos viables que no menoscaben los derechos de las mujeres víctimas

–          Garantizar la participación de las mujeres en la tercera fase del proceso de paz de las FARC, lo cual no sucedió, en las fases 1 y 2

–           Fortalecer e implementar un mecanismo eficaz de denuncia, monitoreo y respuesta frente a violencia contra las mujeres y las niñas, sobre todo en territorios donde las autoridades pueden estar presionadas o infiltradas por actores armados

–          Eximir , los casos de violencia sexual de las disposiciones de amnistía para grupos armados

     A los actores armados:

–          Sacar los cuerpos de las mujeres de la guerra, implementar medidas apropiadas para proteger a los civiles, incluidas las mujeres y las niñas, de todas las formas de violencia sexual como disciplina militar, el cumplimiento del principio de responsabilidad del mando y el adiestramiento de las tropas bajo y la prohibición categórica de todas las formas de violencia sexual contra los civiles (Resolución 1820 de 2008)

Para terminar quisiera expresar, que si bien estamos en un momento importante en el camino de la paz, la violencia contra las niñas y las mujeres no cesará con un acuerdo, sino hasta que las niñas y las mujeres sean incluidas en los procesos de negociación y construcción de paz y sean tratadas como iguales en sus hogares, comunidades, sitios de trabajo y como ciudadanas cuyos derechos deben ser respetados.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: